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Las tendinitis agudas se caracterizan, generalmente, por un daño en la fibra de colágeno sin una completa destrucción de ésta, o bien tendinitis acompañadas de lesión núcleo. La terapia inicial de estas afecciones depende del tipo y severidad de la injuria, para esto, el clínico, actualmente se apoya en técnicas que le permiten establecer tratamientos y pronósticos en una forma más objetiva. Esto es especialmente cierto en cuadros subagudos, donde el daño en la fibra persiste aún cuando la inflamación aguda se ha resuelto.
Debemos agregar que hoy se cuenta con variadas drogas que potencialmente podrían utilizarse en el tratamiento de las afecciones de tendones y ligamentos. Estos tratamientos persiguen los siguientes objetivos:
- Disminuir la inflamación.
- Minimizar el tejido cicatricial.
- Promover la restauración de la estructura normal del tendón y su función.
La disminución de la inflamación aguda se obtiene, la mayoría de las veces, combinando una terapia local con una sistémica. Para esto se cuenta con las alternativas siguientes:
HIDROTERAPIA FRÍA, ésta ayuda a disminuir los fluidos, proteínas y mediadores inflamatorios liberados desde los vasos lesionados. Esta terapia debe ser aplicada durante las primeras 48 horas después de injuriada la estructura y por períodos de 20 a 30 minutos, dos veces al día. Para disminuir la inflamación subcutánea, pueden emplearse vendajes compresivos entre los períodos de aplicación de la hidroterapia.
DIMETILSULFOXIDO (DMZ), las propiedades farmacológicas del DMZ no son completamente conocidas, no obstante, se sabe que sus propiedades solventes y su habilidad para penetrar membranas celulares parecen cumplir un importante rol terapéutico. Las propiedades antiinflamatorias del DMZ se deben a su habilidad para captar radicales libres que son producidos por las células inflamatorias y tejidos isquémicos que podrían causar daño en tejidos sanos adyacentes al sitio injuriado. Además, sus propiedades vasodilatadoras podrían ser beneficiosas en condiciones de isquemia.
ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDALES (AINE), la administración sistémica de éstos ayuda a disminuir la formación de prostaglandinas desde los tejidos injuriados. Aunque la respuesta inflamatoria es importante para el proceso reparativo, los AINE reducen los efectos deletéreos de ésta, sobre las fibras de colágeno y la matriz sana. Dentro de los AINE, la fenilbutazona (4,4 mg/kg dos veces al día) es la que ha dado los mejores resultados, sin inhibir significativamente los procesos reparativos. Cabe mencionar, que los AINE no deben utilizarse por períodos muy prolongados ya que potencialmente podrían producir ulceraciones gastrointestinales y afecciones renales.
ANTINFLAMATORIOS ESTEROIDALES, los corticoides son las drogas antiinflamatorias más potentes con que se cuenta. Estas, han sido utilizadas tanto local como sistémicamente, para disminuir la inflamación y formación de adherencias. Sin embargo, los corticoides podrían producir un efecto detrimental para la reparación del tendón, ya que inhiben la fibroplasia y la síntesis de glicosaminoglicanos, procesos que son esenciales para la reparación del tendón. Para prevenir estos efectos adversos se deberían utilizar en dosis única y mínima.
ÁCIDO HIALURÓNICO, éste presenta un rol regulador y estructural en el tejido conectivo. Se ha visto que el ácido hialurónico tiene un efecto en la proliferación, migración y diferenciación de células. Durante los 5 a 7 primeros días del proceso de reparación, el ácido hialurónico aparece con un alto peso molecular y en alta concentración en el sitio de la lesión. Este aumento se asocia a procesos de migración y proliferación de células mesenquimales indiferenciadas.
El ácido hialurónico hidrata la matriz promoviendo así la migración de células de reparación. Luego de un incremento inicial de la concentración y aumento de peso molecular, el ácido hialurónico se degrada, disminuyendo su peso molecular, lo que al parecer promueve la diferenciación de células productoras de colágeno y estimula la angiogénesis. El ácido hialurónico ha sido utilizado para prevenir adherencias. A pesar de esto, no se han encontrado resultados estadísticamente significativos en las terapias utilizadas.
GLICOSAMINOGLICANOS SULFATADOS (GAG's), han sido utilizados en tratamientos de tendinitis. La composición de los GAG's de la matriz extracelular cambia durante la reparación y puede ser importante en la regulación del colágeno. Estos podrían tener un efecto terapéutico importante en la tendinitis, pero se necesita más estudios ya que su eficacia clínica aún no está clara.
BETA AMINOPROPIONITRILO FUMARATO (BAPN - F), es una droga que se ha evaluado como un remodelador cicatricial, inicialmente en animales de laboratorio y seres humanos y más recientemente en caballos. El Beta aminopropionitrilo (BAPN) es el nitrilo activo encontrado en las semillas de guisantes de olor silvestres llamados Lathirus Odoratus, que cuando es consumido por largos períodos de tiempo por animales jóvenes de crecimiento rápido, puede causar enfermedades del tejido conectivo. Aplicaciones ajustadas de BAPN temporalmente pueden alterar nuevamente la resistencia a la tracción de la cicatriz formada por la inhibición específica de la enzima lisil oxidasa, de este modo se bloquea la diseminación de la lisina, un primer paso importante en la formación de las uniones cruzadas de fuertes enlaces covalentes del colágeno.Una breve interrupción del entrecruzamiento del colágeno en la cicatriz formada nuevamente crea una oportunidad para la remodelación de la cicatriz fisioló gicamente beneficiosa la que puede mejorar la función. La toxicidad sistémica se puede evitar mediante el uso local de bajas dosis de BAPN.
El uso de BAPN - F intralesional en la tendinitis aguda en el caballo ha demostrado diferencias estadísticamente significativas en la mejoría de los tendones afectados en ejemplares que reciben 7 - 8 mg. de BAPN - F.
En el caso de las tendinitis crónicas, éstas, son frecuentemente causadas por un desconocimiento de la magnitud de la lesión inicial de manera que se establecen tratamientos inadecuados. De esta forma, el ejemplar equino es trabajado cuando el proceso reparativo aún no ha concluido, reagudizándose el cuadro inicial y determinando un pésimo pronóstico para el paciente.
Algunas terapias médicas utilizadas se basan en la administración sistémica de AINE por períodos de hasta 10 días. Nunca se deben utilizar corticoides, ni locales ni sistémicos. Además, el reposo debe ser absoluto mientras se resuelve la fase aguda del problema y luego se recomienda iniciar un trabajo moderado. También puede utilizarse DIVISO local, por un período de 8 días alternado con períodos de no aplicación, de igual duración, hasta completar 2 meses.
Sumado a los tratamientos anteriores existen otras terapias tales como:
- LÁSER (bajos niveles), también llamada terapia láser suave o fría. Esta terapia ha sido utilizada en varios desórdenes de tejidos blandos y esqueléticos del equino. La total extensión de los efectos terapéuticos aún no se conoce, pero se piensa que incluyen un incremento en la síntesis proteica, aumento de flujo sanguíneo, promueve la regeneración de vasos linfáticos y alivio del dolor. También se postula que incrementaría la acción fagocítica celular, proliferación de fibroblastos y la producción de colágeno. La extensión de estos efectos depende de las características del haz del láser (frecuencias de longitud de onda y energía), tipo de tejido, duración y frecuencia de aplicación. Sin embargo, los resultados no son totalmente satisfactorios en el tratamiento de las tendinitis, de manera que su eficacia seguirá siendo especulativa hasta que se conozca la totalidad de sus efectos.
- TERAPIA DE ULTRASONIDO, ésta ha sido ampliamente utilizada en injurias de diferentes tejidos blandos humanos y en menor grado en animales. No obstante pese a los buenos resultados que se han obtenido en la práctica no hay muchos estudios al respecto. El ultrasonido provoca efectos térmicos y no térmicos que incluyen, cambios en el flujo sanguíneo, protéico, extensibilidad del colágeno y permeabilidad de membranas. Esta terapia parece proveer un potencial benéfico en la reparación de tejidos blandos, aún así, existen muchas dudas respecto a los parámetros de tratamiento que serían beneficiosos y existe un daño térmico potencial que esta terapia podría provocar.
- TERAPIA ELECTROMAGNÉTICA, existen evidencias de que la energía eléctrica puede influir sobre el potencial piezoeléctrico de los tejidos aumentando su metabolismo, pero no existen suficientes estudios para implementar con seguridad esta terapia.
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